|
José María
Asomada a la ventana
contemplando la bahía
se quejaba así una anciana
llena de melancolía.
37 años y un día
que olvidaste tus deberes
fuiste en pos de otros placeres
dejándome en la agonía.
Ya papá me dijo:
“cuídate de su falsía”
ya mamá me lo advirtió también:
“niña desconfía”.
Ahh José María
que tonta fui al pensar que volverías
Ahh José María
que tonta fui al pensar que me querías.
Se ocultó el sol tras el monte
y la anciana allí seguía
oteando el horizonte
perdida en la lejanía.
Y cayó la noche fría
y salió la luna bella
contemplando las estrellas
cantando su letanía.
Acertó papá
con su habitual filosofía
acertó mamá
con su natural sabiduría.
Ahh José María
que tonta fui al pensar que volverías
Ahh José María
que tonta fui al pensar que me querías.
Buscando la geografía
del lejano continente
la mujer muy lentamente
se agotaba y consumía.
Ahh José María
que tonta fui al pensar que volverías
Ahh José María
que tonta fui al pensar que me querías.
Ahh José María
que tonta fui al pensar que volverías
Ahh José María
que tonta fui al pensar que me querías.
Ahh José María
que tonta fui al pensar que volverías
Ahh José María
que tonta fui al pensar que me querías.
|