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Magos y Meigas
Supe de ella por un
amigo
que andaba sola tras un fracaso
pensé que ésta era mi ocasión
a ver si por fin me hacía caso.
Busqué luego dentro de un cajón
algunos instrumentos de brujería
y una cinta del señor de boncín
de San Salvador en Bahía.
Mandrágora, muérdago y el tarot
fueron mi fuente de inspiración
la bella donna vino a apoyar
la invocación.
Magos y meigas sin más ni más
tomaron forma en mi habitación
llegué a formar una coalición
con Satanás.
Hay conjuros que no fallan
aprendí en San Andrés de Teixido
y en un libro de magia negra
que aún guardo escondido.
Para salvarlo del mal de amores
recogí las hierbas para un hechizo
a ver si la magia podía hacer
lo que la razón no hizo.
Mandrágora, muérdago y el tarot
fueron mi fuente de inspiración
la bella donna vino a apoyar
la invocación.
Magos y meigas sin más ni
más
tomaron forma en mi habitación
llegué a formar una coalición
con Satanás.
Cuando a lo lejos me vio llegar
cargado de objetos tan vario pintos
su cara triste empezó a cambiar
algo en su gesto era distinto.
Me dio un beso, me desarmó
y no pude hablarle de brujería
la noche fue magia y conocí
un nuevo hechizo al llegar el día.
Mandrágora, muérdago y el tarot
fueron mi fuente de inspiración
la bella donna vino a apoyar
la invocación.
Magos y meigas sin más ni más
tomaron forma en mi habitación
llegué a formar una coalición
con Satanás.
Dejé las hierbas en un rincón
hechizos, filtros y un talismán
pedí en la corte del Leviathán
mi dimisión.
No me hizo falta una invocación
ni magos ni meigas ni Satanás
eché el cerrojo a la habitación
sin más ni más.
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